Una de gángsters es la nueva película de Michael Mann. Enfrenta a dos actores de los grandes con la crisis de los años treinta como telón de fondo. Johnny Depp, quien parecía haberse encasillado en papeles excéntricos se convierte en John Dillinger, el famoso ladrón de bancos que ametralladora en mano, saqueaba las sucursales y devolvía el dinero a la gente de a pie. Christian Bale, que sobresalió en la última entrega de Batman es Melvin Purvis, un agente del FBI encargado de atrapar a Dillinger y sus secuaces.
No falta la acción y los efectos especiales en los tiroteos y las persecuciones pero la guinda del pastel la pone la ganadora del Oscar a la Mejor Actriz por La vie en Rose, Marion Cotillard. Como buena superproducción hollywodiense no podía faltar la parte romántica, eso si, sin sobrar y sin llegar a ser demasiado pastelosa.
La historia está basada en el libro de Brian Burrough, “Enemigos públicos: La mayor ola de crímenes en América y el nacimiento del FBI, 1933-43”, una obra que refleja el tenso ambiente que se respiraba tan sólo unos años después del crack de 1929.
Sin duda, es una de las películas más fuertes que se van a estrenar este verano y una de las promesas del director. Michael Mann espera llenarse de gloria de nuevo después de producir el taquillazo Hancock y dirigir El aviador, protagonizada por Leonardo DiCaprio. Y sin duda, ya ha dado que hablar en los países que se ha estrenado hasta ahora. A partir de este viernes ya podremos disfrutarla nosotros también.