En diciembre de 1976 Susan Jane Ballion era una punk de 19 años del círculo de los Sex Pistols y Adam Ant. Estuvo en el plató en el famoso incidente con Bill Grundy en el que Johnny Rotten y sus huestes oficiaron de jovencitos gamberros lanzando todo tipo de improperios que causaron el despido del presentador, debates parlamentarios, y dieron carta de naturaleza a todo un movimiento. Su banda, Siouxsie & The Banshees, es una de las grandes olvidadas de los ochenta. Su música y su imagen, inspirada en la actriz de cine mudo Theda Bara, sin embargo, han sido tremendamente influyentes. Siouxsie es una gran cantante cuya garganta tiene una ácida cualidad que insufla hormigueos en el oyente. Ha repercutido en la gloriosa voz de Elizabeth Fraser de los Cocteau Twins, y yo diría que hasta en Enya. Ha influído en intérpretes que van de PJ Harvey y Shirley Manson de Garbage, a Thom Yorke de Radiohead, Sigur Rós y Placebo. Tricky ha reconocido su autoridad, y el exquisito Morrissey, célebre por sus fobias, ha realizado un dueto con ella. The Cure jamás habrían sido lo que fueron si no hubiera sido por la música de los Banshees, y en nuestro país Alaska y Parálisis Permanente se las habrían visto muy crudas para peinarse, maquillarse y despegar en su carrera sin la guía de Siouxsie.
Adoptando el alias de Siouxsie Sioux, y partiendo de los presupuestos creados por The Velvet Underground, David Bowie, Roxy Music, los primeros trabajos de Brian Eno y el glam rock, Siouxsie & The Banshees desarrollarán una carrera comercial e incansablemente dada a la experimentación a partes iguales. Como tantos otros, jugarán a la provocación facilona retratándose con esvásticas nazis sobre el brazo para debutar en 1978 con Hong Kong Garden, un primer single de punk altamente melódico. Pero es en la cara B, espacio que aprovechan siempre para perfilar una biografía alternativa, donde ya despuntan las inquietudes que darán lugar al rock gótico, antes llamado siniestro en España. Le sigue un album magistral, The Scream, en el que derrochan imaginación, ingenio e ideas. En él abordan Helter Skelter de The Beatles con originalidad y nervio, se transmutan en una versión moderna de Jefferson Airplane, y se distinguen de la camada del punk porque, sencillamente, tienen canciones. Para su segundo LP al año siguiente se les va la mano, cargan las tintas en el componente siniestro y se llenan de sonidos oscuros, agobiantes y tremendistas. Join Hands, marrado por números semi-improvisados que ocupan casi toda una cara, es un paso atrás, pero es el disparo de salida para los góticos. Bauhaus, Magazine, Joy Division y Killing Joke beberán directamente de él, y The Cure abandonarán el pop para basar su trilogía siniestra en este disco. En parte los malos resultados se deben a las tirantes relaciones dentro de la banda que acabarán en una escisión. Entran el batería Budgie, que se convertirá en compañero de Siouxsie y su partenaire en todas sus correrías posteriores, y Robert Smith, que simultanea su actividad con los Banshees con su carrera en The Cure.
Es un revulsivo. Su tercer trabajo, Kaleidoscope, refleja en su título todo lo que se puede encontrar entre las dos caras del album. Un compendio de psicodelia moderna y Krautrock en el que recurren a los sonidos arábigos, sitares, una melódica y hasta el flash de una cámara fotográfica para crear el ritmo. Es también el disco en el que debuta como Banshee el gran guitarrista John McGeoch, que venía de estar en Magazine con Howard Devoto. Un atractivo single, Israel, será el puente que unirá con Juju, su larga duración de 1981. Es su trabajo más intenso, una experiencia agotadora de principio a fin. Un album guitarrero saludado como el gran clásico de la banda, en el que McGeoch brilla. Juju sabe a obra unitaria y es el resumen de todo lo que significaba el rock gótico a principios de los ochenta. En ese momento Siouxsie y Budgie dan forma a su proyecto paralelo, The Creatures, al que se dedicarán con mayor interés en años posteriores, postergando su trabajo con los Banshees. En 1982 retomarán la psicodelia con A Kiss in the Dreamhouse, en esta ocasión en una vertiente sesentera que la endulza y le da un ambiente de ensueño. Es un disco exuberante, lleno de luz y de colorido, embriagante, sensual y optimista. Su cuarta obra maestra, la otra cara de Join Hands, que dará paso a una nueva etapa más optimista. Es el mismo camino que seguirá Robert Smith al mismo tiempo. Con el líder de The Cure a las seis cuerdas volverán a versionear a The Beatles, esta vez más respetuosamente, para el single Dear Prudence.
A partir de aquí la formación de los Banshees se torna fluctuante, los éxitos se suceden y cada album supone un nuevo giro estilístico. Hyaena y Tinderbox son discos en los que se metamorfosean, siempre inquietos, siempre con una instrumentación rica, variada, inesperada e imaginativa, pero de alguna forma resultan más impersonales. Through the Looking Glass en 1987 será un album de versiones, algunas obvias, como The Passenger de Iggy Pop, otras más inesperadas, como Strange Fruit de Billie Holiday. En sus obras posteriores, Peepshow y Superstition, la banda demuestra su eclecticismo experimentando con la música orquestal, abrazando los ritmos bailables tamizados por su personal visión, y haciendo excursiones en los sonidos exóticos. En 1995 Siouxsie & The Banshees producen su último album, The Rapture, como siempre celebrado por la crítica, pero el público ya les ha dado la espalda atraido por bandas más jóvenes. Siouxsie está también más interesada en The Creatures, su banda paralela con su pareja. The Creatures será una formación atraída por los sonidos difíciles. Bajo este apelativo la pareja seguirá intercalando discos con aspiraciones aún más experimentales. Continuarán funcionando hasta que en 2007 Siouxsie y Budgie se divorcian. Ese mismo año Siouxsie publica su primer disco en solitario, Mantaray, en el que vuelve a demostrar que es una mujer con carácter. Ya no tendrá ni la presencia ni la influencia que cosechó en sus mejores años, pero cada temporada siguen saliendo nuevos grupos que dirigen su mirada y sus orejas hacia el puñado de obras maestras que Siouxie & The Banshees publicaron durante más de una década.

